Si te consideras de porcelana y con el mínimo comentario te “quillas”, presta atención y ten mucho cuidado.
Según un estudio realizado en la Universidad Médica de Carolina del Sur (USA) se ha demostrado que los enfados perjudican la salud coronaria. La investigación arroja que las personas irritables son un 71% más vulnerables a desarrollar hipertensión que las que son tranquilas.
Fíjate que al enfadarte el estrés emocional hace que aumente tu frecuencia cardiaca y eleva la presión arterial.
Lo mejor ante situaciones estresantes es: respira profundamente e intenta controlar tus emociones. De esta manera evitarás “quillarte” y obtendrás una mejor salud para tu corazón.
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